A mediados de los años 80, los hermanos Giovanni y Maurizio Maggioni
recogen el legado de experiencia y las riendas de la actividad
artesanal de su padre Rino, fundada en 1951: un pequeño
taller mecánico situado en el corazón de Brianza.
La iniciativa y la dedicación son los elementos fundamentales
que permiten a los dos hermanos idear a lo largo de los años numerosos
proyectos innovadores, dirigidos a los más diversos sectores de la industria
y la artesanía.
Y es esta, «la escuela sobre el terreno», la que enseña a los hermanos
Maggioni a utilizar todo tipo de materiales, permitiéndoles
desarrollar soluciones originales que después se aplicarán a su
primer objetivo tan deseado: diseñar y fabricar
contramarcos para puertas y ventanas correderas, con
particularidades técnicas innovadoras y futuristas, desarrolladas
gracias a su histórica capacidad artesanal de precisión y
trabajo a medida.